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DÍA DE LA UNIVERSIDAD DE LA TIERRA DE SEGOVIA # SEXMO DE CASARRUBIOS DEL MONTE # COMUNIDAD DE CIUDAD Y TIERRA DE SEGOVIA   Leave a comment

Dia-de-la-Tierra-en-El-Escorial

El Escorial, como cabeza del Sexmo de Casarrubios, acoge mañana los actos centrales de la festividad del Día de la Tierra, iniciativa organizada por la histórica Comunidad de la Ciudad y Tierra de Segovia, una institución cuya creación se remonta al siglo XIII y que, tras unas décadas de cierto abandono, ha resurgido con fuerza en los últimos años.

El edil escurialense y procurador sexmero de Casarrubios, César Sanz, presentó esta semana, acompañado por el alcalde, Antonio Vicente, los actos que se han preparado para mañana, sábado. La jornada comenzará a las 18.00 con la recepción de autoridades en el salón de plenos, para a continuación inaugurar la fuente, encina y el monolito conmemorativo en la rebautizada glorieta de los Sexmeros (donde está ubicada la Cruz del Tercio). A continuación se presentará en el centro Castilla la exposición La Comunidad de la Ciudad y Tierra de Segovia: pasado, presente y futuro. Sobre las 19.30 horas tendrá lugar en la plaza de España el pregón a cargo de María Asenjo, catedrática de Historia Medieval en la Universidad Complutense de Madrid. Esta jornada festiva se cerrará con actuación del grupo de música y danza Los Chachipés y de la Escuela de Dulzaina y Tamboril de El Escorial, dando paso a un refresco popular.

El Sexmo de Casarrubios

César Sanz recordó que esta institución recuerda la “raíz segoviana” de El Escorial, algo de lo que queda constancia en “su cultura, bailes y tradiciones”. Esta comunidad está compuesta actualmente por 10 sexmos, además de la propia ciudad de Segovia. Uno de ellos es el de Casarrubios, cuya cabecera es El Escorial desde que en 1480 el municipio titular decidiese abandonar esta estructura organizativa. Además de la Villa, está integrado por Aldea del Fresno, Chapinería, Colmenar del Arroyo, Fresnedillas de la Oliva, Navalagamella, Navalcarnero, Robledo de Chavela, Santa María de la Alameda, Sevilla la Nueva, Valdemorillo, Villamantilla, Villanueva de la Cañada y Zarzalejo.
Sanz destacó que la fuente y el monolito que se inaugurarán mañana se han realizado gracias a la donación de esta histórica comunidad. Igualmente, señaló que en los últimos años se ha intensificado la “labor de divulgación” acerca de esta entidad, algo que se traduce ahora en la organización de esta exposición que permanecerá un mes en El Escorial, para después trasladarse a la Casa de la Tierra, en Segovia, y al resto de sexmos. Las celebraciones se completarán el domingo en el Santuario de Nuestra Señora de la Fuencisla de la capital castellana.

Exposición en el Centro Castilla

Dentro de las actividades que se han organizado, destaca la exposición La Comunidad de la Ciudad y Tierra de Segovia: pasado, presente y futuro, que se podrá visitar durante un mes en el Centro Castilla. En la primera sala se hace un recorrido por la historia de esta institución, incluyendo documentos de los siglos XI, XII y XIII.
La segunda parte de la exposición está dedicada al Sexmo de Casarrubios, del que es cabecera El Escorial. Se mostrarán documentos históricos, herramientas de cantería (Zarzalejo), cerámicas (Valdemorillo), cencerros y arreos (Fresnedillas), vestimenta tradicional (Robledo de Chavela) y material de oficios tradicionales (Chapinería). En la tercera sala se expondrá el inventario de la Comunidad. La muestra se completa con un audiovisual y pupitres interactivos.

Créditos y Agradecimientos: El Faro de Guadarrama

EL ESCORIAL CELEBRA EL DÍA DE LA UNIVERSIDAD DE LA TIERRA # SEGOVIA CAPITAL EUROPEA DE LA CULTURA 2016 # SÁBADO 28 DE MAYO 2011 # GLORIETA DE LOS SEXMOS # REAL SITIO DEL ESCORIAL   Leave a comment

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Algunos del los pueblos que desde la BAJA EDAD formaron parte del SEXMO DE CASARRUBIOS (ASOCIO DE LA UNIVERSIDAD DE LA TIERRA DE SEGOVIA) celebran, tradicionalmente en el día de la Trinidad, 50 días después de la resurrección de Cristo, el DÍA DE LOS SEXMOS.en esta ocasión el próximo sábado día 28.

En el CENTRO CULTURAL CASTILLA se podrá ver hasta una exposición interactiva sobre lo qué eran en la Edad Media los sexmos. Para rendir homenaje al que es "uno de los sistemas políticos más antiguos que se conocen en España", El Escorial, como cabeza del Sexmo de Casarrubios del Monte, va a dedicar una rotonda del municipio a la que se ha bautizado ya como la "Glorieta de los Sexmos".

Precisamente allí se encuentra la "Cruz del Tercio", que separaba el Sexmo de Casarrubios del Sexmo de Manzanares (Real del Manzanares ). La Cruz del Tercio fue trasladada a la Villa de El Escorial tras la inundación consecuente a la construcción del Embalse de Valmayor.

Créditos y Agradecimientos: Agencia EFE

EL REAL SITIO DEL ESCORIAL Y LA CANDIDATURA, 2016 SEGOVIA CIUDAD EUROPEA DE LA CULTURA   Leave a comment

El Escorial, cabeza de Sexmo de Casarrubios, apoyará la candidatura Segovia Ciudad Europea de la Cultura 2016

El ayuntamiento de El Escorial, en representación de la Leal Villa como cabeza del Sexmo de Casarrubios apoyará el próximo 5 de septiembre la candidatura de Segovia a Ciudad Europea de la Cultura para dentro de siete años

El ayuntamiento de El Escorial, en representación de la Leal Villa como cabeza del Sexmo de Casarrubios apoyará el próximo 5 de septiembre la candidatura de Segovia a Ciudad Europea de la Cultura 2016.

En este sentido, la Junta de Sexmeros de la Comunidad y Tierra de Segovia, decidió participar en este evento al considerarlo el Comité de Selección un acto muy importante de la candidatura.

Casarrubios es uno de los dos sexmos ubicados en la Comunidad de Madrid y lo componen 14 municipios: Aldea del Fresno, Colmenar del Arroyo, Chapinería, Fresnedillas de la Oliva, Navalagamella, Navalcarnero, Robledo de Chavela, Santa María de la Alameda, Sevilla la Nueva, Valdemorillo, Villamantilla, Villanueva de la Cañada, Zarzalejo y El Escorial. Y la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia (a la cual pertenece el Sexmo de Casarrubios) está compuesta por 130 localidades.

El programa de actos en apoyo a Segovia 2016 se divide en dos partes. Una, institucional, que tendrá lugar en el Patio de Armas de la Academia de Artillería. Y posteriormente, en la Plaza Mayor de Segovia se celebrará un acto de participación ciudadana con grupos musicales y merienda.

"Creo que el recuperar las tradiciones es algo muy bonito e interesante" destacó César Sanz, concejal en el ayuntamiento de El Escorial y Sexmero Mayor de Casarrubios.

Créditos y Agradecimientos: POR LA SIERRA COM

TIERRA DE MADRID VERSUS TIERRA DE SEGOVIA – SIGLOS X, X, Y XII – EL MAPA DEL ALCADE DE MINAYA, EL REAL DE MANZANARES, EL SEXMO DE CASARRUBIOS Y EL FUERO DE MADRID   Leave a comment

RAMIRO II de León (r.931-951)

El monarca leonés, que reinó entre los años 931 y 951, fue el primero que trató de reconquistar Madrid de manos musulmanas, dando lugar con ello no ya a la toma definitiva de la fortaleza sino a que ésta apareciera mencionada por primera vez en los textos cristianos (Crónicas de Sampiro, de Cardeña y Silense). El hecho ocurrió al comienzo de su reinado, durante una etapa de gran esplendor exterior que se caracterizó por sus continuos enfrentamientos con los musulmanes.

La campaña tuvo lugar en el año 932, y no pasó de ser una razia que sólo trataba de causar bajas al enemigo y obtener el mayor botín posible, sin mantener luego ocupadas las poblaciones que se tomaban. La incursión pasó por Madrid y Talavera, que fueron arrasadas y sus murallas desmanteladas, y a continuación regresó sobre sus pasos hacia el norte; la reacción del califa cordobés Abd al-Rahman III fue enviar sus tropas a la frontera cristiana del Duero, donde libraron contra Ramiro la batalla de Osma, que los cronistas de ambos bandos contaron como victoria propia.

Con respecto al asalto a la fortaleza madrileña son nulas las noticias históricas que se han conservado, excepto, acaso, la de que su gobernador musulmán pudo muy bien ser, en aquel difícil momento, ‘Abd Allah ibn Muhammad ibn ‘Ubayd Allah, que había accedido a dicho cargo tres años antes. Todo lo demás es pura tradición sin ningún apoyo documental.

Así, Quintana refiere que Ramiro II "juntó vn grande exército, y pareciéndole que si tomaua a Madrid tendría con él allanado el passo para hazerse señor de todo el Reyno de Toledo, púsole cerco, defendiéndosele valerosamente assí por ser lugar fuerte y defendido (…) como por tener el Alcázar vnas minas por debaxo de tierra que caían muy lexos, por donde secretamente les entraua bastimentos y socorro, ocasión de durarle al Rey el cerco más de lo que quisiera. Despechado pues de que le durasse tanto tiempo, apretóle de suerte que vn Domingo (de Ramos, llega a afinar Velasco Zazo) la combatió tan reziamente, que rompiendo los muros por algunas partes, la entró por fuerza de armas, haziendo grande estrago, y passando a cuchillo todos los Moros que se le defendían, a los demás lleuó cautivos".

Lo que sí es presumible es que tras el duro asedio Abd al-Rahman III diera orden de reparar la muralla y la fortaleza, pues Madrid continuaba siendo punto estratégico para la defensa de la comarca toledana.

FERNANDO I el Magno (r.1037-1065)

Fernando I el Magno, rey de Castilla y León entre los años 1037 y 1065, fue el segundo monarca cristiano que puso cerco al Madrid musulmán. La relativa tranquilidad que disfrutó en el interior de sus reinos le permitió dar un nuevo impulso a la Reconquista, y fue fiel a la política de imponer parias en aquellas zonas que no podía repoblar por falta de gente.

El episodio que nos concierne tuvo lugar el año 1047. Fernando condujo su ejército por la ruta del norte hacia tierras musulmanas, cruzando el Sistema Central, y asoló la zona: Guadalajara, Alcalá, Uceda, Talamanca. La tradición, muy poco explícita en este caso, afirma que también llegó hasta la fortaleza madrileña, pero no hay acuerdo en lo relativo al supuesto asalto a Madrid: unos aseguran que existió, mientras que otros lo reducen a una simple capitulación de al-Ma’mun, rey de la taifa andalusí de Toledo, que aseguró la integridad de la plaza fuerte y su conservación a cambio de hacerse vasallo del rey castellano y entregarle parias.

Quintana justifica el poco interés de Fernando por la fortaleza escribiendo que "aunque halló Christianos en Madrid, no eran bastantes para poder conseruarle a su Corona, principalmente estando tan cerca desta Villa los enemigos en todo el Reyno de Toledo, y él tan lexos en León, para poder acudir a su socorro".

ALFONSO VI el Bravo (r.1072-1109)

El monarca castellano que reconquistó Madrid fue Alfonso VI, aunque no hay acuerdo en lo relativo a la fecha. Pudo ser el año 1083, durante la campaña militar en la que se recuperó todo el territorio comprendido entre Talavera y Madrid, o dos años después, el 1085, coincidiendo con la conquista de Toledo.

Otro asunto controvertido es la intervención de la milicia segoviana en la toma de la fortaleza. Uno de sus defensores es Gil González Dávila, para quien la conquista fue logro exclusivo de los segovianos: "El Rey don Alonso VI conuocó todas sus gentes para ganar a Madrid, como lugar de importancia; llegaron a la demanda (…) el Concejo de Segouia más tarde que los demás, por ser el tiempo inuernizo, y estar las nieues muy altas (…). Traían los de Segouia por cabezas de su gente dos valientes Capitanes (…), don Díaz Sánchez de Quessada, y don Fernán Garcia de la Torre: llegaron a los Reales amigos, pidieron alojamiento. El Rey indignado dellos, respondió, como estimándolo en poco, se alojassen en Madrid. Entraron los de Segouia en Consejo, y acordaron de alojarse donde el Rey les ordenaua (…). Otro día como llegaron, antes del amanecer escalaron la muralla, ganaron la puerta (…) Albega. Sintió el enemigo el daño, acudió a la defensa de su possessión y muros; mas la cosa passó con tanto esfuerzo, que resistiendo los de Segouia a los Moros, abrieron la puerta, dando entrada a las vanderas amigas, que las plantaron a guisa de vencedores con júbilos de alegría en omenajes y torres". En ocasiones se ha tomado este episodio como supuesto origen del apellido Torre, aunque hay quienes retrotraen la intervención de los dos capitanes segovianos al asalto ya citado del año 932, durante el reinado de Ramiro II.

REPARACIÓN DE LA FORTALEZA Y CONSTRUCCIÓN DE LA NUEVA MURALLA

Sea como fuere, el asedio a la fortaleza y muralla musulmanas hubo de causar enormes estragos en ellas, y el primer trabajo de los vencedores, que habían de asegurarse de que la plaza no fuera luego recuperada por los vencidos, fue reparar los daños ocasionados. Utilizando las palabras de Quintana, "Aviendo el Rey Don Alonso ganado a Madrid, puso en él su guarnición, reparó lo que en materia de edificios estaua mal parado por la continuación de las guerras (…). Hecho esto, dio traza en las cosas tocantes a la conquista de Toledo (…). Exercitáuanse los caualleros en la milicia de suerte, en este pueblo, que venían a él de muchas partes a emplearse en ella, siendo Madrid en este tiempo plaza general de armas". La necesidad de repoblar el lugar y ofrecer protección militar a los que aquí iban a asentarse obligó a construir una nueva muralla más amplia (la luego conocida como "muralla cristiana"), tarea que posiblemente se comenzara de inmediato pero que habría de prolongarse durante muchas décadas.

CONSAGRACIÓN DE LA MEZQUITA

Asegura también la tradición que Alfonso purificó la mezquita mayor, que todos suponen situada en la esquina de las calles actuales de Bailén y Mayor, y la consagró a Santa María. No se ponen de acuerdo los cronistas, sin embargo, en la identidad del prelado que llevó a cabo la consagración, y mientras unos sostienen que fue don Bernardo de Agen, arzobispo de Toledo y abad de Sahagún, otros se decantan por el cardenal Infante don Fernando, legado de Su Santidad Urbano II en España. De cualquier manera, lo cierto es que el rey Alfonso, tras la consagración, "restituyó su Iglesia (…) a la (calidad) de Colegiata (…), poniendo en ella rentas y Canónigos, que obseruaron la monacal Regla del Patriarca San Benito, la qual, dizen, introduxo en esta Iglesia (…) el Arzobispo D. Bernardo".

REPOBLACIÓN

La repoblación de la ciudad y el cambio de situación política obligó a reordenar la localización urbana de los distintos grupos ya existentes y a encontrar asentamiento para los que a partir de ahora iban a llegar. Gracias al pacto acordado por Alfonso VI y al-Qadir, rey de la taifa de Toledo, de no obligar al destierro a los islamitas derrotados, la población musulmana no fue expulsada, pero hubo de mudarse a zonas extramuros, alrededor de la colina de las Vistillas; sus anteriores asentamientos pudieron ser donados a personas cercanas a la realeza y acaso también ocupados por parte de la población mozárabe nativa.

Una vez asegurada la plaza y comenzada la construcción de la nueva muralla, llegó a Madrid una importante cantidad de repobladores de origen franco, a los que Alfonso quizá donó un importante sector nororiental despoblado, el luego llamado Vicus Sancti Martini, que terminaría por constituirse en arrabal autónomo e independiente, con fuero propio, y cuya anexión plena a Madrid no llegaría hasta la primera mitad del siglo XIII; estos contingentes francos ocuparon también la que luego sería colación de San Nicolás, intramuros de la cerca que se estaba construyendo. En el siglo XII llegó una nueva oleada de repobladores, esta vez castellano-leoneses procedentes de los valles del Carrión y del Pisuerga, que ocuparon la colación de Santiago, terreno intermedio entre las dos barriadas francas citadas.

Doña URRACA (r.1109-1126)

A la muerte de Alfonso VI, sucedió en el trono su hija Doña Urraca. La desaparición del temido guerrero castellano obligó a detener la ofensiva militar contra al-Andalus y animó al soberano almorávide Ali ibn Yusuf ibn Tasfin a intentar recuperar la ciudad de Toledo. Tras un cerco que duró ocho días hubo de desistir, y se vio obligado a retirarse "talando todo quanto en el camino podía auer a las manos".

Es durante esta retirada (hacia el año 1109) cuando los cronistas sitúan el ataque del almorávide contra Madrid. Cuenta la tradición que los musulmanes dispusieron el campamento en lo que fue almuzara musulmana y luego se denominaría -precisamente con motivo del ataque que comentamos- Campo del Moro, y desde allí acometieron el asedio del alcázar, en el que se habían atrincherado la guarnición y los vecinos. El combate se decantó finalmente del lado cristiano, pues "la Prouidencia diuina (…) embió de socorro en fauor de los cercados vna gran peste sobre el campo contrario, que los consumía y abrasaua y los iba acabando por instantes. No le costó el trágico trofeo al Alarbe poco, porque perdió en el asalto la mayor parte de su gente, vnos a manos de los del pueblo, otros a las de la enfermedad"; el resultado fue la inmediata retirada de Ali.

Con no menos gracia que los cronistas clásicos narró Sainz de Robles así la derrota almorávide: "Éxito cristiano debido no sé si a la superstición sarracena, al formidable aparato castellano o al empuje santiaguista de los caballeros de la Cruz, quienes, mientras tundían cráneos y atravesaban pechos, musitaban las estrofas del Te Deum y del Miserere".

Durante este reinado se elaboró el Fuero de Toledo, al que quizá se sometiera la villa madrileña. Lo interesante es que dicho documento, que lo firman, entre otros, el alcalde madrileño y 18 de sus vecinos, nos permite conocer los nombres de éstos, repartidos a partes casi iguales entre los autóctonos de ascendencia mozárabe (Micael Iohannis, Petrus Iulianiz, Paterno, Petrus Dominici, Dominicus Donniz…) y los de origen repoblador (Pelagius, Assur Sanchiz, Borgonius, Iohannes Velasco…).

ALFONSO VII el Emperador (r.1126-1157)

Alfonso VII, hijo de Doña Urraca, fue el primer rey castellano que visitó Madrid con fines distintos a los militares, aunque fuera durante su reinado cuando se llevó a cabo la mayor parte de la construcción de la nueva muralla cristiana.

VICUS SANCTI MARTINI

Una de las más decisivas intervenciones de Alfonso VII en relación con Madrid fue el otorgamiento de la Carta de Población del Vicus Sancti Martini (14-julio-1126, seguramente confirmación de la donación anterior de Alfonso VI, realizada, según González Dávila, tras la conquista de Toledo en 1085), por la cual se daba autorización "a vos el abad de Santo Domingo (de Silos), a saber, Juan y a la congregación religiosa de este propio lugar; y también a vos, el prior de San Martín de Madrid, a saber, don Sancho", para que pudieran poblar el arrabal de San Martín conforme al Fuero de Sahagún, y se les confirmaba una anterior donación de las aldeas de Valnegral -¿donada dos años antes por Gonzalo Núñez de Obregón, señor de Nogales?-, Villanueva y Jarama.

Según este documento, los que se avecindasen en el vicus serían vasallos de los citados abad y prior benedictinos y estarían obligados a permanecer siempre a su servicio; no podrían edificar casa alguna sin su permiso, y si en algún momento quisieran abandonar el arrabal para afincarse en otro lugar no podrían vender libremente su posesión, sino que el priorato tendría derecho de tanteo sobre la heredad que se desocupaba; en caso de no encontrarse comprador, la propiedad pasaría a manos del prior. Así las cosas, el vicus adquiría total independencia jurídica e incluso física -es posible que llegara a tener cerca delimitadora propia- con respecto a la villa.

Según la tradición, el rey Alfonso presidió tribunales de justicia popular en el pórtico la iglesia de San Martín.

EL REAL DE MANZANARES

Con todo el territorio próximo a la Sierra de Guadarrama recientemente reconquistado, los primeros años del siglo XII fueron testigos de importantes movimientos repobladores de las poblaciones cristianas allí asentadas. Segovia se convirtió en el principal núcleo al norte de la sierra, y dirigió su colonización hacia el sur, buscando terrenos propicios para la ganadería trashumante. A lo largo del río Lozoya llegaría, con el paso del tiempo, hasta los límites de la Tierra de Buitrago, arrebatando a Sepúlveda el sexmo de Lozoya; siguiendo el curso del Manzanares alcanzaría el monte de El Pardo; y por el Guadarrama habría de llegar hasta Olmos y Batres, haciéndose dueña del sexmo de Casarrubios.

Madrid, por su parte, era villa fronteriza de economía agrícola con estatus de concejo repoblador, y la pujanza de Toledo al sur y al este la obligó a dirigir su expansión hacia las tierras del noroeste, que ocupaban toda la cabecera del Manzanares y se extendían desde el valle del Guadarrama hasta el del Jarama; eran las que en los siglos siguientes se convertirían en el Real de Manzanares. En esta primera época de la colonización, con la expansión segoviana todavía en ciernes y sin ningún núcleo de población importante en el tramo medio de la presierra madrileña, la villa disfrutó sin disputa del uso de pastos, aguas, caza y leña en esa amplia zona de terreno, sólo limitada al noreste por la Tierra de Buitrago. En la zona oriental, Alfonso había concedido a Segovia, en 1136, la posesión de Olmos y Calatalifa (Villaviciosa de Odón), en el sexmo de Casarrubios, estableciendo así las bases para la posterior ocupación segoviana del curso del Guadarrama.


Extensión aproximada del Real de Manzanares

Los cronistas de la villa, en conformidad con lo dicho, sostienen que Madrid "tenía por términos y tierra propia suya todo lo que al presente se llama el Real de Manzanares, mucho antes que huuiesse población alguna; si bien la ciudad de Segouia pretendía ser suyos, sobre que huuo antiguamente muy grandes diferencias". La primera disposición regia conocida acerca del futuro pleito entre madrileños y segovianos es el privilegio del rey Alfonso VII expedido en Toledo el 1 de mayo de 1152, en el que se concede a Madrid la propiedad de todo el terreno:

"(…) yo D. Alonso (…) hago a vosotros el Concejo de Madrid (…) escritura y carta de donación de los montes y sierras que son y están entre la dicha Villa de Madrid y Segouia, para que sean vuestros propios (…) desde este día en adelante para siempre jamás; y (…) vos fago la dicha donación para pastos de vuestros ganados y para que podáis cortar leña y madera para los vuestros edificios (…). Y os concedo que posseáis los dichos montes por juro de heredad y tengáis poderío pleno de los vedar y defender de todos los otros Concejos que, contra vuestra voluntad, los quisieren entrar y tomar (…). Y os hago esta donación de los dichos montes y sierras (…) desde el puerto del Verrueco, que divide y aparta el término entre Segouia y Áuila, hasta el puerto de Lozoya, con todos sus intermedios montes y sierras y valles, assí y de la manera que corre el agua, y desciende de la cumbre de los dichos montes hacia la dicha Villa de Madrid (…) para que los tengáis y posseáis, desde este día en adelante, perpetuamente libre y quietamente (…). Mayormente que los dichos vuestros montes fueron vuestros, y os pertenecen más que a ningunos otros Concejos de vuestros vezinos; y si alguno tentare contrauenir a esta nuestra carta, sea maldito y descomulgado, y peche para nuestra Cámara mil marauedís y más el daño que os fiziere con el doblo".

Creemos que este privilegio es, además, el primer documento regio dirigido a Madrid que se conserva.

CAMPAÑAS MILITARES

La milicia madrileña acompañó al rey en la campaña de Zaragoza (año 1134, en la que se tomaron las ciudades de Tarazona, Daroca, Calatayud y la propia Zaragoza), y el monarca agradeció explícitamente esta ayuda en uno de los párrafos del privilegio relativo a las disputas con Segovia: "Hágoos esta merced por el bueno y muy leal seruicio que me aueys hecho y hazeys en tierras de moros, y porque hallé (la) mayor fidelidad en vosotros siempre que quise que me siruiésedes".

ALFONSO VIII el Bueno (r.1158-1214)

Alfonso VII fue sucedido en el trono por su hijo Sancho, que murió tan sólo un año después. El heredero, Alfonso VIII, ciñó la corona con sólo tres años de edad, y durante su minoría los Laras y los Castros disputaron la regencia. La relación del monarca con la villa se inició en 1176, con motivo del ya mencionado pleito con Segovia.

EL REAL DE MANZANARES

La propiedad segoviana de Olmos y Calatalifa se confirmó en 1161 y 1163, sugiriendo ya el comienzo de su próxima ocupación del sexmo de Casarrubios, al este. La posesión madrileña del Real, sin embargo, no parecía correr peligro todavía. De hecho, el 28 de enero de 1176, desde Toledo, el monarca expidió un privilegio confirmando la anterior concesión a favor de Madrid otorgada por Alfonso VII:

"Hago gracia a vos, el Concejo de la Villa de Madrid que presente soys y fuéredes de aquí adelante, por muchos y grandes seruicios que con gran voluntad y fidelidad hasta aquí me auéis fecho, de los montes, pinares, pastos, prados, estremos poblados y despoblados de todos ellos, enteramente bien e así e tan cumplidamente como los tuvistis en tiempo del Emperador mi abuelo, para que así los tengáis bien e pacíficamente por juro de heredad, perpetuamente para siempre jamás".

Segovia, por su parte, progresó en su ocupación del sexmo de Casarrubios, adentrándose bastante en tierras de la actual provincia de Toledo; por el sur avanzó todavía más, apropiándose en el año 1190 de 19 aldeas del arzobispado toledano, alrededor de las cuales creó luego el sexmo de Valdemoro. De esta forma, el imparable avance colonizador segoviano, basado exclusivamente en una política de hechos consumados, dejaba atenazado a Madrid por el norte (sexmo de Lozoya), oeste (sexmo de Casarrubios) y sur (sexmo de Valdemoro). Así las cosas, Segovia eligió como próximo objetivo la tierra todavía no disputada del Real de Manzanares.

En previsión de conflictos, o tal vez a instancias de la propia Segovia, Alfonso VIII comisionó en 1208, en Burgos, al alcalde Minaya para dividir y señalar los términos objeto del litigio; ese mismo año se redactaron otros dos documentos con idéntica finalidad: el "de la bolsilla" (dado en Segovia) y el Pecuario. En ellos se señalaron mojones y se estableció la siguiente línea de división (ver imagen):

"(…) desde la Carrera de Sagriella en Sacedón y por lo alto de la loma, quedando Bobadilla de la parte de Madrid, a la loma de la cañada de Alcorcón, a las aguas de Butane y de éstas a las de Meac como van por encima de Pozuelos quedando Pozuelos de parte de Madrid, luego por la aldea a Zarzuela, quedando ésta de parte de Madrid, y por donde cae Coura en Guadarrama, i de allí por lo alto de las labores de Fuencarral, i por lo alto de las labores de Alcobendas, i como van a las Viñuelas".

Según estas lindes, el Real pasaba a comprender, sorprendentemente, las poblaciones de Manzanares, Colmenar Viejo, Guadarrama, Galapagar, Guadalix y Porquerizas, llegando en su territorio hasta las mismas puertas de Madrid, y su propiedad se otorgaba implícitamente a Segovia. Alfonso, de forma inexplicable y contradiciendo sus dos privilegios anteriores favorables a Madrid, firmó los tres documentos. Los historiadores justifican el inesperado cambio de actitud bien por el desconocimiento del monarca y el abuso de su buena fe, bien por un simple pago voluntario de las ayudas prestadas por Segovia. Sea como fuere, la colonización segoviana en el Real comenzó de inmediato, fundando pueblas que a renglón seguido eran destruidas por los madrileños, y dando comienzo un largo pleito que tardaría largo tiempo en solucionarse.

CAMPAÑAS MILITARES

En 1198 Madrid sufrió el ataque del califa almohade Abu Yusuf Ya’qub al-Mansur, muy poco después de su victoria en Alarcos sobre el rey Alfonso. Al decir de Quintana, el musulmán, "soberbio por la vitoria que alcanzó de los nuestros junto a Alarcos, fiado en sus fuerzas (…), rehízose de gente boluiendo a la ciudad Imperial (Toledo), y no pudiendo apoderarse della (…), taló los campos, quemando los lugares comarcanos, y haziendo grandes robos: llegó a vista de Madrid, y hallándola bien murada y mejor apercibida, no se atreuió a sitiarla, y passando a Alcalá y a otras partes poco a poco, se boluió a Andalucía con su exército". La tradición vuelve a situar el campamento musulmán en la explanada del Campo del Moro, entre el río Manzanares y la ciudad.

MUERTE DEL INFANTE DON FERNANDO

El año 1211 vino a Madrid el rey Alfonso, acompañado por su esposa, la inglesa Leonor de Plantagenet, su hija Berenguela y el infante Enrique. Unos días después llegó su primogénito varón, el príncipe don Fernando, terminadas las campañas de Portugal contra los musulmanes; padre e hijo prepararon en la villa las próximas batallas. Durante su estancia, Fernando enfermó y, al poco -un viernes 14 de octubre-, murió. Fue el primer fallecimiento de personas de la realeza que sucedió en Madrid. El cadáver se trasladó al monasterio burgalés de Las Huelgas.

 

LAS NAVAS DE TOLOSA

El Concejo madrileño, a instancias de Alfonso, envió el año 1212 su milicia a la batalla de las Navas de Tolosa. Los cronistas de la villa imaginan a los madrileños en la cabecera del ejército cristiano, formado por castellanos, leoneses, navarros y aragoneses, y convierten a San Isidro (en las tradiciones de otras comarcas, Martín Alhaja o Martín Malo) en pastor legendario y pieza clave de la victoria que obtuvieron sobre el nuevo califa almohade Muhammad al-Nasir:

"Partieron todos de Toledo, dando la vanguardia a don Diego López de Haro señor de Vizcaya (…). Iban con él sus hijos y sobrinos, y los suyos, y juntamente el Concejo de Madrid (…), que por ser gente animosa y de grande esfuerzo les pusieron en la delantera (…). El esquadrón de enmedio iba a cargo de Gonzalo Núñez con las Órdenes Militares. La retaguardia lleuaua el Rey don Alonso y el Arzobispo don Rodrigo con el resto del campo, al lado derecho el Rey de Aragón con los suyos, y al izquierdo el de Nauarra.
Con esta orden llegaron a vn passo angosto (…). Estando en este punto acudió el fauor diuino (…) embiando al glorioso S. Isidro Labrador (…) para que les enseñasse otro camino por donde pudiessen passar con seguridad y sin daño (…). Subidas pues las fraguras de aquellos montes, hallaron en lo alto vn llano donde los Reyes fortificaron sus Reales. Estando a la vista los dos campos, el Bárbaro puso en orden sus gentes (…).
Hecha la seña para acometer, D. Diego López de Haro y los suyos y el Concejo de Madrid, que lleuauan la delantera, acometieron tan de recio a los enemigos que les dieron a conocer su valor (…). Fueron los Moros vencidos, y arrancados del campo"
.

Alfonso tomó al almohade el pendón (ver fotografía) desde entonces denominado "de las Navas de Tolosa", y lo depositó como ofrenda en el Monasterio de las Huelgas Reales de Burgos, donde todavía se conserva.

Se cree que en esta batalla de las Navas de Tolosa el pendón madrileño ya mostraba "el oso prieto en campo blanco" (todavía no rampante, sino pasante), según refirió Diego Rodríguez de Almela, capellán de Isabel la Católica, en su "Valerio de las Historias Eclesiásticas" de 1487, seguramente la primera noticia conocida acerca del blasón medieval de Madrid.

EL FUERO DE MADRID

El Concejo madrileño redactó en 1202 el llamado Fuero Viejo, al que agregó en 1214 la Carta del Otorgamiento. Aunque en ésta última la invocación inicial está redactada de forma un tanto confusa, parece darse a entender que en su elaboración intervinieron tanto el Concejo como el propio monarca: "En el nombre de Dios y de su Gracia. La presente es la carta del otorgamiento que redactaron el Concejo de Madrid con su señor, el rey Alfonso". Dicho Fuero consistió en una recopilación de las disposiciones legales de toda índole -policía urbana, derecho penal, comercio- que, hasta ese momento, habían regulado la convivencia de los madrileños.

Créditos y Agradecimientos: José Manuel Castellanos Oñate Madrid Medieval

Aproximación a los Orígenes del Real Sitio del Escorial: El Castañar, La Herrería, Monasterio de San Lorenzo el Real, Villa de El Escorial, La Fresneda, Peralejo, Navalquejigo, El Campillo, Palacio de Monesterio, San Lorenzo de El Escorial   Leave a comment

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CERCA DE FELIPE II laparedreal

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ARMAS DE F II EN FACHADA DE EL ESCORIAL

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Orígenes

Aunque la tradición más añeja de El Escorial, nos habla de restos de colonización romana, y sirve para apoyar esta tesis, la existencia de algunos restos de calzada, en el actual camino que une El Escorial con Zarzalejo, y la toponimia del entorno, en ocasiones nos pone en relación con nombres de origen árabe, todo hace pensar que, el primitivo origen de El Escorial, está relacionado con el proceso reconquistador del siglo XI y repoblador del siglo XII, época en la que por razones fundamentalmente ganaderas, el espacio en que nuestro pueblo se localiza, se vería poblado por una mínima comunidad aldeana, que poco a poco se establecería, en el espacio y término que actualmente ocupa nuestra localidad.

Se trataría en principio, de una minúscula población de organización totalmente anárquica, que en régimen de presura, ocupa las tierras que para su sostenimiento económico necesita, que carece de toda organización administrativa, que se rige por normas de carácter consuetudinario y que ha escogido para denominar el lugar que habita, algo que es común a cientos de repoblaciones medievales: el nombre de la vegetación dominante en su entorno, es decir, el ésculo. Parece evidente que, los primeros habitantes de nuestro espacio geográfico, encuentran a su alrededor, todo un bosque o campo poblado de ésculos, carvajos o quejigos, con lo que no es difícil concluir que, la etimología de El Escorial, está escrita, en lo más precioso y bello de sus elementos sustanciales: la naturaleza.

De aquí surgirán dos aspectos fundamentales que caracterizarán el pequeño enclave poblacional que por entonces es El Escorial: su estructuración como adegaña dependiente de Robledo, aldea creada por Segovia, para organizar todo el territorio de la “Jara y de la Sierra”, y su ansia de supervivencia, pese a la presión constante, que sobre su limitado espacio ejercerán los poblados de El Campillo y Monesterio.

El siglo XVI, nos muestra un Escorial, en creciente proceso de expansión, y con la suficiente capacidad, para segregar un territorio propio e individualizado de Robledo de Chavela, al tiempo que sus condiciones económicas, sociales y de organización del espacio, le convierten en un lugar de atracción de población de los enclaves próximos, lo que hace de El Escorial, una aldea prospera en rápido proceso de crecimiento. Los
primeros quince años del siglo XVI, constituyen el momento histórico en que El Escorial se configura como una aldea independiente administrativamente, con un marco territorial específico y propio, individualizado de los enclaves próximos.

El Escorial en el siglo XVI

En el marco del sexmo de Casarrubios, y tomando como referencia la normativa legal de la Comunidad de Villa y Tierra de Segovia, viven y trabajan en el término de El Escorial, en la primera mitad del siglo XVI, un centenar de labradores y campesinos, que subsisten en buena proporción del cultivo de sus propiedades y de las prácticas comunitarias. Este labrador autónomo e independiente, se sentirá amenazado por las actitudes de la monarquía del emperador Carlos V, y como un miembro más de la Tierra Segoviana, intervendrá en la Guerra de las Comunidades, sufriendo primero la derrota y más tarde una dura represión en la que se vieron implicados, un total de 72 vecinos, entre ellos siete mujeres.

Pero la gran página de la Historia se abrirá para El Escorial, en lugares muy lejanos de su entorno, en tierras francesas, y más concretamente en San Quintín. Allí tras la batalla, Felipe II, desarrolla la idea de construir un monasterio, y el 15 de abril de l561, escribe al padre general de la orden Jerónima y le dice:

"Sabed que en reconocimiento de la vitoria que nuestro Señor fue servido darme el día de Sant Lorenzo, del año pasado de l557, tengo determinado de edificar y dotar un monasterio”: Felipe II, Carta de Fundación del Monasterio de San Lorenzo el Real.

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El nacimiento de El Monasterio, genera cambios trascendentales en el seno de la pequeña aldea, que en pocos meses, abandonará su tranquilidad ancestral, para verse sumida en un proceso de cambios rápidos y urgentes. Así, su marco espacial será transformado, como también su ejido, y su dehesa boyal, y lo que es más importante, sus campos abiertos de siglos, se comienzan a cerrar. Pero es que además, el municipio se puebla de laborantes, procedentes de todos los rincones de Europa, y el dinero, siempre escaso y alejado de las manos campesinas, comienza a sonar en sus bolsas, al tiempo que los mesones y tiendas se hacen insuficientes, y nada de lo tradicional sirve para explicar lo que está pasando.

Es ahora cuando la comunidad de aldea, se convierte en Villa, por una sencilla razón, y es que las normas legales que estructuran la Comunidad de Villa y Tierra de Segovia, no sirven para hacer frente a la problemática diaria de la construcción de un Monasterio, y es preciso crear en El Escorial, un territorio de Realengo, que dependiendo directamente del prior del Monasterio e indirectamente del Rey, tenga un responsable único: el Alcalde Mayor, encargado de administrar la vida diaria del lugar y de aplicar justicia.

Es también el momento en que el viejo Escorial se engalana con un nuevo Ayuntamiento, un Hospital Real para laborantes, grandes casas para los funcionarios reales, apertura de nuevas calles, edificación de notables fuentes y sobre todo, es el momento en que se construye una nueva Iglesia, la actual de San Bernabé. En una palabra, los años de l562 a l598, constituyen la etapa de máximo esplendor en la historia urbanística de nuestro pueblo, que inexorablemente se acompañó de la ruptura total del tejido económico social tradicional, puesto que a partir de la entronización de los monjes en el Monasterio, los habitantes de El Escorial, destruida en parte su fuente de riqueza ancestral, se convierten en servidores, de su gran patrono: El Monasterio.

El Escorial durante los siglos XVII y XVIII

Los tiempos de cambios cesan con la muerte del Rey fundador, y el siglo XVII, será la etapa de sedimentación y reposo que permita digerir las transformaciones impuestas en una Villa, que depende para casi todo de su superior jerárquico, el Monasterio, y de su prior, escurialense.

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La situación descrita, con cambios que no son del caso reseñar aquí, se mantiene hasta la segunda mitad del siglo XVIII, y más concretamente hasta el reinado de Carlos III, momento en que se hace patente, la necesidad que los cortesanos del Rey tienen, de viviendas propias, para instalarse cerca de la Corona, durante las jornadas que Carlos III pasa en su palacio del Monasterio.

Los monjes jerónimos con mucho de soberbia y poco de reflexión, impedirán la construcción de edificios con márgenes suficientes de libertad para sus propietarios, lo que conducirá a que la Corona, utilizando un motivo tan baladí como la apertura de un mesón en el Sitio, y empleando para sus intereses a la Villa de El Escorial, promueva un ruidoso pleito, en el que se enfrentaran El Monasterio y nuestro municipio, por el reconocimiento de la propiedad del suelo en el que se había de establecer el citado mesón, con el arbitraje superior, de la Corona, quien en última instancia se apropiará del terreno en discusión, cuando se demuestre que el lugar elegido para la instalación de la nueva taberna, eran baldíos, y por tanto pertenecientes a la institución monárquica.

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Desde este momento, la Corona promoverá cambios administrativos de importancia, a costa del Monasterio y de El Escorial, centrados en la desaparición de la figura del Alcalde Mayor, la creación del cargo de Gobernador de El Real Sitio, y la configuración de un marco territorial propio, para el nuevo enclave poblacional puesto en marcha. Nacía así, no sin graves dificultades, el miembro más joven de la tierra escurialense: el municipio de San Lorenzo de El Escorial.

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Los caminos de la modernidad

Con la pujanza de la juventud, San Lorenzo de El Escorial inicia su aventura, pronto truncada por una guerra como la de la Independencia, la cual supondrá para El Escorial, dado sus hechos de armas, el honroso titulo de Leal, preámbulo obligado a los peores años de nuestro municipio, nunca debido a la fuerza con que se desarrolla San Lorenzo de El Escorial, sino a los cambios que en el núcleo monástico escurialense impondrá, la exclaustración de los jerónimos, y la posterior desamortización de todos sus bienes.

Y es que, el segundo tercio del siglo XIX supone, la transformación radical del modo de vida habitual de la población escurialense, toda vez, que desde l836, ya no hay monjes a los que servir, ni propiedades religiosas que trabajar, puesto que la Corona, heredera de los bienes de los monjes jerónimos, abandona en buena proporción la explotación de la tierra y no realiza inversión alguna, que permita el empleo de la mano de obra.

Por otra parte, la desamortización de las propiedades comunales, complemento obligado del trabajo de los campesinos escurialenses son puestas a la venta en pública subasta, y con la apropiación individual, llegará la cerca, y con ella, la pobreza y la despoblación del viejo Escorial.

Sin embargo, en los peores momentos, cuando el empobrecimiento es mayor, y cuando la miseria y la despoblación total parece ser el destino de la vieja adegaña Robledana, El Escorial, recuperará su ansia de supervivencia y aunque vea desaparecer a vecinos cargados de Historia, como Navalquexigo, Valmayor y Peralejo, El Escorial, aguantará lo suficiente, para que el tendido ferroviario primero, el tren más tarde, y el jugoso dulzor del Chocolate, le pongan en condiciones de mostrar al mundo, el primero de sus grandes hijos: El Monasterio de El Escorial.

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Apoyándose en la gran obra filipina, y en el gran marco natural en el que se inscribe nuestro pueblo, los habitantes de El Escorial, de los primeros años del siglo XX, solo tuvieron que esperar que el tren llegase con viajeros, para continuar haciendo lo que tradicionalmente habían hecho, prestar sus servicios, y mostrar la grandiosidad de lo que les rodeaba. Y lo hicieron tan bien, que pronto su supervivencia estuvo asegurada.

Quizá como premio a su capacidad de resistencia, los últimos años del siglo XIX, supusieron un incremento notable del marco territorial escurialense, con la incorporación de los términos territoriales, que en su día constituyeron, los ámbitos geográficos de Navalquexigo y Peralejo, enclaves que cincuenta años más tarde, década de 1940-50, parecen renacer de sus cenizas, volviendo a poblarse y habitarse, sin perder su vinculación con su núcleo cabecero la Leal Villa de El Escorial.

Con la distancia que a los problemas dan los años, El Escorial, se nos muestra hoy, como un municipio orgulloso de que su nombre acompañe y complete la denominación de otros dos enclaves crecidos y desarrollados en su marco (Monasterio de El Escorial y San Lorenzo de El Escorial), al tiempo que se muestra receptivo a todo aquello que de algún modo pueda engrandecerle, siempre que en ningún momento rompa la armonía y equilibrio, que el viejo Escorial, pacto con su etimología. Y es que el futuro de nuestro municipio sigue estando escrito en el mismo lugar que su origen: en la naturaleza

Créditos y Agradecimientos: José Manuel Castellanos Oñate Madrid Medieval; Gregorio Sánchez Meco, Cronista del Ayuntamiento de El Escorial; Ana Grasset (fotografías de Palacio de Monesterio); José Javier Martín Espartosa (fotografías de La Granjilla de La Fresneda).

PROPUESTA PARA SATISFACER LA NECESIDAD DE ORDENACIÓN SOSTENIBLE DEL TERRITORIO HISTÓRICO DEL REAL SITIO DEL ESCORIAL COMO BIEN CULTURAL INALIENABLE TOMANDO COMO MODELO DE REFERENCIA EL PLAN ESPECIAL DE ÁREAS HISTÓRICAS DE SEGOVIA (COMUNIDAD DE CIUDAD Y TIERRA DE SEGOVIA)   Leave a comment

Documentación del Plan Especial de Áreas Históricas de Segovia (PEAHIS): Memorias, Catálogos, Normativa, Planos, Estudio Económico

MEMORIAS

Análisis Urbanístico y Territorial del Ámbito del PEAHIS

Historia Urbanística de Segovia

Historia arqueológica

Anexo de planos arqueología

Plano 3. Actuaciones arqueológicas ámbito PEAHIS

Plano 4.1 Edad del Hierro

Plano 4.2 Época romana

Plano 4.3 Edad Media

Plano 4.4 Edad Moderna

Plano 4.5 Edad Contemporánea, Indeterminado, Negativo

MEMORIA VINCULANTE

Anexos a Memoria Vinculante

Esquemas de ordenación

Superficies

Superficies 1

Superficies 2

1.- Sistemas Generales y Locales

2.- Resumen de SSGG y SSLL

3.- Valoración económica

4.- Resumen valoración económica

5.- Evaluación inversión municipal

6.- Ingresos previstos

Evaluación ingresos 1

Evaluación ingresos 2

7.- Resumen evaluación económica

8.- Unidades Urbanas PG08

Anexo de Arqueología

CATÁLOGO DEL PLAN ESPECIAL

Catálogo arqueológico

Actuaciones arqueológicas

Fichas catálogo de yacimientos arqueológicos

Catálogo Arquitectónico (acceso por Ref. Cat. 5 primeros números)

Catálogo Bienes de Interés Cultural

Catálogo Arquitecturas Contemporáneas

Catálogo Etnográfico

Listado de parcelas

Esculturas urbanas

Fuentes, caños, albercas

Viario público PEAHIS

NORMATIVA

Libro 1º

Libro 2º

Libro 2 – art. 215

Libro 3º

Anexos a normativa

Fichas de las Ordenanzas de Protección

Cuadro ordenanza 1

Cuadro ordenanza 2

Cuadro ordenanza 3

Cuadro ordenanza 4

Cuadro ordenanza 5

Cuadro de actuaciones permitidas/prohibidas

Unidades de intervención

Fichas

Plano

Cuantificación

Asignación

Listado

PLANOS

DELIMITACIONES

Delimitación PEAHIS

Delimitación PEAHIS (hojas)

Hoja 1

Hoja 2

Hoja 3

Hoja 4

Delimitaciones área central

Delimitaciones área central 2

Delimitaciones término municipal

Delimitaciones DOTSE

Delimitaciones Unidades Urbanas

Plano DOTSE – PV

PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Ámbito Ciudad Patrimonio de la Humanidad

Ámbito Ciudad Patrimonio de la Humanidad detalle 1
Ámbito Ciudad Patrimonio de la Humanidad detalle 2
DELIMITACIÓN DE ARI

BIENES DE INTERÉS CULTURAL

Delimitación Conjuntos

Delimitación Vistas Protegidas

Delimitación BIC y entornos

ARQUEOLOGÍA

Delimitación Yacimientos Arqueológicos 1

Delimitación Yacimientos Arqueológicos 2

Zonas Arqueológicas

Zonas Arqueológicas – Área Central

Cacera de Regantes

ORDENACIÓN Y PROTECCIÓN

Plano de Ordenanzas

Plano de Ordenanzas – Hojas

Plano Tipologías

Plano Zonificación y Usos

Planos del Plan General 2008

            Clasificación

Clasificación 25.000

Clasificación 10.000 1.4

Clasificación 10.000 1.5

Clasificación 10.000 1.7

Clasificación 10.000 1.8

            Sistemas

Sistemas Generales 5.000

Sistemas Locales 5.000

Planos de Unidades de Intervención

Plano de fuera de ordenación

Plano de Espacios Libres Públicos

ESTUDIO ECONÓMICO

Estudio económico

Créditos: Ayuntamiento de Segovia

BREVE INFORME SOBRE EL SEXMO DE CASARRUBIOS – UNIVERSIDAD DE LA TIERRA DE SEGOVIA/COMUNIDAD Y TIERRA DE SEGOVIA/COMUNIDAD DE CIUDAD Y TIERRA DE SEGOVIA   Leave a comment

La Comunidad y Tierra de Segovia, o la Universidad de la Tierra, es una organización de carácter colectivo, cuyo origen se pierde en la Edad Media (siglo XI) y que alcanza su plenitud a lo largo de los siglos XIII al XV, estabilizándose su desarrollo a lo largo de toda la Historia Moderna, y sufriendo una profunda crisis durante el siglo XIX. Su revitalización, ya como una institución y organización moderna, se origina a finales del siglo XIX, y con cambios de poca importancia, subsiste hasta la actualidad.

Desde su origen, la Comunidad consta de dos partes esenciales: la Ciudad de Segovia, y su Tierra. Se engloban por tanto en el concepto genérico: la estructura organizativa de la Ciudad del Acueducto y todas las Tierras administradas por la Ciudad y repobladas por el impulso demográfico e institucional de Segovia.

La Comunidad y Tierra de Segovia, ya desde el siglo XI, la dirige y controla, el sector social denominado Caballería Villana, grupo social al que la corona le otorgó, el control y gobierno de la Ciudad de Segovia y de todo su Territorio (Alfoz).

Desde Segovia, este grupo social, formado por Caballeros, Escuderos, Dueñas y Doncellas, todos ellos integrantes y dirigentes de la oligarquía de la Ciudad del Acueducto, a partir del siglo XII, inician un proceso de expansión, tanto Aquende Sierra, como Allende Sierra.

A lo largo de este proceso, estos caballeros serranos: abrirán caminos, trazaran cañadas, crearan pequeños poblados y distribuirán tierras entre los citados miembros de la clase social dominante, cuidándose en todo momento, de que tanto el control jurídico, como económico y social de las Tierras, repobladas y ocupadas, quedara en manos de ese grupo que hemos denominado: Caballería Villana.

Para gestionar con eficacia la Tierra controlada por los grupos dirigentes de la Ciudad del Acueducto, se creará una institución denominada Sexmo. Su objetivo, agrupar los espacios dominados por la Ciudad, en función de características comunes, tales como: proximidad geográfica, control de la población, rutas de penetración en el territorio, organización jurídica, etc.

De este modo, la Ciudad de Segovia extiende de una forma magistral, su poder e influencia, mucho más allá de la Transierra, llegando a ocupar espacios tan lejanos como Navalcarnero, San Martín de la Vega y Chinchón.

Buena parte del éxito alcanzado por la repoblación y ocupación de la Tierra, la obtuvo Segovia, de su marco institucional antes señalado y que como decíamos, se denominó Sexmo. Consistía el sexmo, tal y como hemos señalado antes, en la división de la Tierra Segoviana, en un total de once marcos territoriales diferenciados, a los que había que añadir las parroquias integradas en la Ciudad del Acueducto.

De acuerdo con los intereses de la Ciudad, cada uno de los sexmos, tuvo una denominación especifica, y aunque algunas de estas divisiones territoriales, han cambiado de nombre, todavía hoy son vigentes, los siguientes sexmos:

Sexmo de las Posaderas.

Sexmo de Santa Eulalia

Sexmo de San Martín.

Sexmo de Cabezas

Sexmo de San Millán

Sexmo de Valdelozoya, hoy, Sexmo de Lozoya

Sexmo de San Lorenzo.

Sexmo de la Trinidad.

Sexmo de Casarrubios.

Sexmo de El Espinar.

Sexmo de la Ciudad de Segovia.

La mayor parte de la relación de sexmos, tiene su origen en la Edad Media, pero sin embargo, alguno de ellos ha desaparecido, o su marco territorial se ha integrado en otros.

Tradicionalmente, cada sexmo, nombraba uno o dos representantes, elegidos por los habitantes del sexmo, quienes se encargaban de trasladar a la Ciudad de Segovia, sus problemas y necesidades, mientras que Segovia, les utilizaba para recabar los impuestos que como ciudad cabecera le correspondía.

Sin embargo, y es este aspecto de la Historia de la Ciudad y Tierra de Segovia, lo más importante, a lo largo del proceso repoblador dirigido por la ciudad del acueducto, al tiempo que se establecían las heredades particulares de las aldeas y pueblos, se estructuraban enormes espacios de apropiación comunal, que gestionaba Segovia, siempre de la mano de los sexmeros de los diferentes marcos territoriales.

Así pues, el sexmo y sus representantes, cumplían funciones muy diferenciadas, ya que no solo percibían impuestos destinados a la Ciudad de Segovia, sino que también contribuían a la conservación de las grandes propiedades comunales, distribuidas por toda la Tierra Segoviana.

En este orden de cosas, El Escorial es uno de los últimos pueblos fundados por Segovia, y se institucionaliza dentro del sexmo de Casarrubios, como adegaña de Robledo de Chavela, y como núcleo humano, que impida a los habitantes del Real de Manzanares, penetran en las tierras segovianas.

Hasta 1503, El Escorial carece de jurisdicción y término propio, y cuando se institucionaliza como aldea, queda dependiente de la Ciudad de Segovia, pero siempre en el marco del sexmo de Casarrubios.

Cuando en 1565, Felipe II, convierte a El Escorial, en “Villa en si y sobre si”, la segrega jurídicamente de Segovia, pero sin embargo, la mantiene como un poblado, más en el marco administrativo de la Tierra de Segovia, con derecho a que sus vecinos disfrutaran de las propiedades comunes de Segovia.

Las leyes desamortizadores del primer tercio del siglo XIX, dieron al traste con muchas de las grandes extensiones de propiedades comunales, pertenecientes a la Tierra Segoviana, que fueron adquiridas por particulares, apropiándose individualmente de las mismas, sin que por razones que no son del caso, llegasen a venderse todas, o desapareciesen los derechos adquiridos por sus anteriores propietarios, los ciudadanos de Segovia y su Tierra.

Mientras esto ocurría en el ámbito de las propiedades comunales, el marco geográfico de la Tierra Segoviana, también sufre una enorme transformación, ya que muchas de las Villas integradas en la Tierra de Segovia, se inscriben, bien en Toledo, bien en Madrid, bien en Guadalajara (primer tercio del siglo XIX).

El resultado final, será el estrangulamiento parcial de los viejos sexmos, que sin las viejas funciones, comienzan a olvidar su vinculación a Segovia, y a vincularse cada vez más estrechamente, con su ámbito geográfico especifico y próximo.

Ya en el último tercio del siglo XIX, se intenta desde Segovia, revitalizar los sexmos, y vertebrar de algún modo la vieja Tierra, con su Ciudad de origen. En aquel momento, muchos viejos pueblos han desaparecido, otros se han transformado, y algunos no manifiestan interés alguno, por la vieja institución.

El resultado final, ya en los últimos años del siglo XIX, será, una nueva organización de la Ciudad y Tierra de Segovia, que intentará recuperar viejas formas de estructuración. Sin embargo, se darán casos tan señalados, como el sexmo en que se inscribe El Escorial, que se seguirá denominando de Casarrubios, por que allí existió el núcleo administrativo del viejo sexmo, aunque ya no este incorporado a la Ciudad y Tierra de Segovia, el pueblo de Casarrubios.

Sin embargo, la salida de Casarrubios del sexmo de su nombre, hizo que El Escorial, siempre interesado por sus viejos vínculos, reclamara la cabecera del sexmo, por lo que hoy constituye la base organizativa del sexmo de Casarrubios, en el que se hayan integrados, los siguientes pueblos:

– Aldea del Fresno.

– Colmenar del Arroyo.

– Chapinería.

– Fresnedillas de la Oliva.

– Navalagamella.

– Navalcarnero.

– Robledo de Chavela.

– Santa Maria de la Alameda.

– Sevilla la Nueva.

– Valdemorillo.

– Villamantilla.

– Villanueva de la Cañada.

– Zarzalejo.

Es evidente, que la Comunidad de Villa y Tierra de la Ciudad de Segovia, además de cumplir la función de administrar los restos de su antiguo patrimonio colectivo, se ha convertido en un testigo de la vieja historia, común de muchos pueblos de Aquende y Allende Sierra, siendo digno de destacar, el compromiso que desde hace siglos, han tenido los vecinos de El Escorial y sus autoridades, respecto a tan antigua institución.


DECRETO DE LA ALCALDÍA PRESIDENCIA
DON ANTONIO VICENTE RUBIO

COMUNIDAD DE LA CIUDAD Y TIERRA DE SEGOVIA
PRESIDENTE

Esta Alcaldía tiene reconocida por Ley la posibilidad de delegar el ejercicio de algunas de las competencias que tiene atribuidas en otros órganos de la Corporación, siempre y cuando no se encuentren incursas en los supuesto de prohibición a los que se refiere el artículo 21.3 de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local.

Atendiendo a necesidades organizativas se hace conveniente delegar el ejercicio de las competencias otorgadas a esta Alcaldía, como miembro de la Comunidad de la Ciudad y Tierra de Segovia para que el Cuarto Teniente de Alcalde de este Ayuntamiento D. Cesar M. Sanz Santa Cruz, pueda asistir a las reuniones y demás actos organizados por la citada Comunidad, en nombre y representación de este Ayuntamiento.

Por todo ello, en virtud de lo dispuesto en los artículos 13.1 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, 21.3 de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local, y de acuerdo con los artículos 43, 44, 45, 114 a 118, 120 y 121 del Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales, aprobado por Real Decreto 2568/1986, de 28 de noviembre,

RESUELVO

PRIMERO. Delegar en D. Cesar M. Sanz Santa Cruz, Cuarto Teniente de Alcalde y miembro de la Junta de Gobierno Local, el ejercicio de las atribuciones que esta Alcaldía tiene conferidas como miembro de la Comunidad de la Ciudad y Tierra de Segovia.

SEGUNDO. La delegación comprende las facultades de dirección y de gestión.

TERCERO. El Cuarto Teniente de Alcalde ha de informar a esta Alcaldía, a posteriori, con periodicidad mensual y, en todo caso, cuando se le requiera para ello, de la gestión realizada y de las disposiciones dictadas en el período de referencia, y con carácter previo de aquellas decisiones de trascendencia, tal y como se prevé en al artículo 115 del Real Decreto 2568/1986, de 28 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales.

CUARTO. Los actos dictados por el Cuarto Teniente de Alcalde en ejercicio de las atribuciones que le han sido delegadas, indicarán expresamente esta circunstancia y se entenderán dictados por la Alcaldía de este Ayuntamiento. En consecuencia, corresponderá a esta Alcaldía la resolución de los recursos de reposición que puedan interponerse contra dichos actos.

QUINTO. La delegación conferida en el presente Decreto requerirá para su eficacia la aceptación del Cuarto Teniente de Alcalde, entendiéndose ésta otorgada tácitamente si no se formula ante esta Alcaldía expresa manifestación de no aceptación de la delegación en el término de tres días hábiles contados desde el siguiente a aquel en que le sea notificada esta resolución.

SEXTO. La presente resolución será publicada en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, dándose cuenta de su contenido al Pleno de la Corporación en la primera sesión que esta celebre. No obstante sus efectos se producirán desde la fecha de la firma de la presente resolución

SÉPTIMO. En lo no previsto expresamente en esta resolución se aplicarán directamente las previsiones de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local, y del Real Decreto 2568/1986, de 28 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales, en cuanto a las reglas que para la delegación se establecen en dichas normas.

Lo manda y firma el Sr. Alcalde Presidente, en El Escorial a 28 de mayo de 2008; de lo que, como Secretaria, doy fe. (…)

Créditos: Ayuntamiento de El Escorial, Gregorio Sánchez Meco (Cronista de la Leal Villa de El Escorial, cabecera del sexmo de Casarrubios)

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